lunes, 23 de septiembre de 2013

125. GURE TXOKO. SOCIEDAD RECREATIVA



Desde que escribí el post 73 titulado LOS BILBAINOS, había estado esperando alguna colaboración fotográfica por parte de éstos con el blog, pero parecía que no llegaba nunca. Lo bueno es que ha llegado  en el mejor momento, ahora que tenía el blog medio parado para no usarlo en lo posible como crítica a la gestión municipal. Una vez más es Gontzal Aranzamendi el que me envía seis fotos de la vida que los bilbaínos le dieron a las bodegas cuando se les ocurrió convertir una de ellas en la Sociedad Recreativa GURE TXOKO, con cartel y todo. 


Por lo que muestran estas dos fotos, parece que lo de los carteles se hizo por fases.


Siendo la carretera más estrecha y arbolada, se ve que el giro de salida del fondo no tenía los peligros de ahora y que la convivencia entre coches y peatones era tan amable entonces que se podían sacar mesas y sillas a la calle sin mayor problema.


También los niños eran más listos entonces que ahora y no se tiraban desde las bodegas a la carretera, por lo que no era necesario ponerles vallas.

Gontzal me envía también dos fotos del interior de aquella bodega que tan buenos recuerdos les traerá a muchos.




miércoles, 18 de septiembre de 2013

124. SAN BARTOLOME



Me envía Gontzal Aranzamendi una foto de la procesión de San Bartolomé tomada desde la "casa grande" de Oreca en la que aún se ven las viejas eras. Las marcas y modelos de los coches, ponen la fecha: ¡un Simca 1000!

La procesión de este año iba mucho más desperdigada:



Muchos de los que iban en aquella procesión ya no están, y los que repetimos somos mucho más viejos, pero, afortunadamente, San Bartolomé sigue siendo el mismo.


viernes, 13 de septiembre de 2013

123. LA MOTORIZACION (II)



El post n. 29 titulado la MOTORIZACIÓN ha despertado ciertos recuerdos en Gontzal Aranzamendi, un "bilbaino" o "veraneante" de la cuadrilla de mi hermano pequeño (véase. EL PUEBLO Y LOS NIÑOS), que me hacen pensar que no sólo el pueblo y la sociedad se motorizó en su día sino que en la vida de todo adolescente hay un momento especial de "motorización" o fascinación por las motos (más que por los motores) que en su caso tuvo lugar en Anguciana.

Me cuenta Gontzal en un simpático mail que tiene un recuerdo especial por una VELOSOLEX que teníamos en el granero de casa y que en sus últimos años de vida la debieron de intentar arrancar con mucho esfuerzo. Pues bien, para corresponder a su recuerdo he buscado el único negativo que recuerdo tener en que sale esa curiosa "moto" francesa con la que Jacques Tati hace las delicias de todo espectador en su película MI TIO.

Tiene gracia la foto porque me la hizo "Atín" nada más y nada menos que subiendo con ella el puerto de La Herrera. ¡Qué locos o inconscientes debíamos de ser para irnos con semejante cacharro a las duras pendientes de ese puerto! Obviamente lo subimos por detrás porque por delante no creo que hubiéramos podido. Quien conozca bien el puerto recordará perfectamente la peña de ese tramo de la subida. Pero luego lo bajamos por delante (!) con aquellos frenos de horquilla y aquel motorcillo sobre la rueda de delante que no debía de retener nada. He ampliado todo lo posible el negativo para tratar de ver mejor moto, y aunque la calidad es ínfima, creo que a Gontzal le gustará.


Atín tenía una moto bastante mejor, una Honda de 49 cc con motor de cuatro tiempo (¡ahí es nada!), y también yo le hice una foto en la parte alta del puerto. Entonces me parecía una gran moto, pero vista ahora parece poco más que una bici.


Se me olvidaba mencionar la fecha de aquella escapada en moto: últimos días del verano de 1970. ¡Aquellos locos en sus viejos cacharros...!

domingo, 8 de septiembre de 2013

122. TOMASÍN



Hablando de unos y otros en las pasadas fiestas de Anguciana no recuerdo como salió durante la comida el nombre de Tomasín, de quien no recordaba yo su físico. Me decían que vivía en una casa de la calle de la Iglesia donde ahora está la Farmacia, pero ni por esas.

Para remediar mi olvido, Jose Antonio Pinedo me ha enviado esta foto que pongo muy a gusto en este blog, y que servirá también para quien quiera recordarle en uno de esos momentos en que tanto le gustaba estar: llevando la Virgen del pueblo a hombros...; aunque por la foto que me manda, se ve que entre las andas y su hombro hay casi un palmo de aire porque tanto Josean como su padre eran bastante más altos que él.

Da gusto también ver a Germán a la izquierda de la imagen, y a Edmundo Mendoza a la derecha por detrás. En cuanto al chiquillo que va todo sonriente detrás de Germán yo diría que puede ser Sergio, el hijo de Amador, pero si me equivoco, corregidme por favor.

Y por supuesto, si queréis compartir abiertamente fotos antiguas de Anguciana y sus gentes, con mucho gusto las pondré aquí.