martes, 26 de junio de 2012

117. GENEALOGÍAS



Entre las decenas de fotos que me mandó César hace unas semanas venían también sin mayor explicación dos recuerdos de defunción que son de lo más representativo de esa afición tan arraigada en los pueblos de hacer genealogías, es decir, de ponerse a hacer la relación de toda la parentela de cada cual. Las esquelas o los recordatorios de los fallecimientos suelen incluir tras los datos del paso a mayor vida de nuestro vecino todo un listado de parientes que de seguro harán las delicias de los aficionados. Curiosamente me mandó el de Doña Felicias, la madre de la Puri y de la Elena, de cuya parentela ya han salido varios miembros en este blog.

Y también el de Manuel Villarejo, del que también publiqué una foto subido a un remolque y de cuya hija María, recientemente fallecida, y de Guillermo, el nuevo "hombre más viejo del pueblo", también nos hemos hecho eco aquí.  Este es su recordatorio y su correspondiente lista de parientes, aunque en este caso los redactores cortaron pronto el listado y pasaron de nombrar a los nietos, primos y "demás familia".




jueves, 14 de junio de 2012

116. MAS FOTOS DE CÉSAR



Basta que diga aquí en el blog que me gustaría ver alguna foto de alguien de Anguciana para que a los pocos días César Fernández me envíe una montaña de fotos más o menos revueltas y desordenadas con muchas fotos repetidas del envío anterior. Como me hago un lío con tanta foto, a los pocos días me vuelve a escribir preguntándome si me han llegado, pero mi problema no es tanto la selección de imágenes como el poder contar algo de ellas. Llevo lejos del pueblo casi toda mi vida y como contaba al principio, yo empecé a escribir este blog para recordar el pueblo de mi niñez, es decir, lo que pudo ser más o menos hasta principios de los setenta. Contar cosas sobre lo que uno no ha conocido no tiene mucho sentido pero de todos modos, no quisiera dejar de poner las fotos que me enviáis porque noto en el hecho de enviármelas el mismo cariño entre vecinos que yo también siento.

Entre la última remesa de fotos que me ha mandado César había las de un simpático desayuno "piadoso" en el que se podía ver a Don Félix, el cura, rodeado de mujeres del pueblo. Y como al evocar los años de Félix en Anguciana me costó encontrar una foto, abro esta pequeña entrada con una imagen suya untando un bizcocho en el chocolate que a mí me parece muy bonita y entrañable.

Cambiando de ángulo se podía ver al fondo a "la Santos", de quien también dije que me gustaría un recuerdo cuando la evoqué no hace mucho llamando a... Haro, Haro Haro! No es la Santos con cuarenta años menos que yo recuerdo, pero por lo menos seguía teniendo las mismas gafas.


Otra de las tendencias inexcusables que vienen afectando a este blog es la de recordar a los que vecinos que se van para siempre. Y este invierno ha sido bastante duro en despedidas. Lola, "la de Emiliano", fue una de las que nos dejó y aparece en otra perspectiva del mismo desayuno:


Hay que ver lo que da un chocolate con bizcochos.

Por dar un poco de unidad a esta entrada sigo con despedidas y con más fotos que me manda César. No hace unas semanas que nos dejó Petra, la de Caín, mujer siempre risueña, como en esta foto de bastante mejor calidad.


También ha sido noticia el fallecimiento reciente de María, "la de Secun", a la que le dediqué un post titulado la "reina de Anguciana" por haber sido durante unos años la mujer más vieja del pueblo. No es cosa de buscar quién habrá heredado ahora tan honroso título, sino de recordar aquel post donde puse la única foto suya que tengo: la de la entrada número 95.

Pero el tema preferido de César son las fotos de los amigos de su infancia, de las que me envía a montones. En las últimas remesas puso un poco de unidad y me mandó todo un reportaje sobre el homenaje a una maestra que dedicó buena parte de su vida a los niños crecidos en Anguciana cuando yo ya me había ido. Begoña, creo que me dijo que se llamaba. Pondré las fotos en otro post, aunque de ese homenaje a la maestra no he podido evitar el tomar aparte una imagen por el dolor que aún me produce la trágica ausencia de Javi, el hijo de"la Ali", a quien siempre recuerdo igualmente sonriente.


Fijaros hasta qué punto vienen revueltas las fotos que me manda César, que entre comidas, excursiones, paellas y homenajes me encuentro con una imagen que también me da un pinchazo en el corazón por lo cerca que tengo en Logroño a la Pili, "la hija del alguacil", y lo mucho que me apena recordar la ausencia de su marido. Parece de una excursión al Monasterio de Piedra o así, pero no seré yo quien lo vaya contar porque no tengo ni idea. Baste con mi cariñoso recuerdo al ponerla aquí.



Lo dicho: en unos días pongo las fotos del homenaje a la maestra Begoña, pero si mientras tanto alguien se anima a escribir algo de aquel día o de los recuerdos de su enseñanza, yo estaría encantado no sólo de poner vuestras fotos sino de publicar vuestros textos, porque de lo que no sé, nada puedo contar. Y lo que tengo claro es que un blog del pueblo solamente de fotos no me interesa lo más mínimo.