miércoles, 19 de octubre de 2011

106. DEL ALBUM DE IGNACIO MARTINEZ GOMEZ

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Felicia Martínez Alonso, hija de Ignacio Martínez Gómez, me envía siete fotos del álbum familiar como homenaje a su padre, y como agradecimiento a este blog, que según me confiesa, tanto le gustaba que se lo habían impreso en papel para que lo pudiera releer sin necesidad de ordenadores. Me dice que seguramente le hubiera gustado verlas aquí puestas en vida pero yo creo que no, que Ignacio era un hombre tan discreto, que casi mejor verle y recordarle ahora entre los que aún quedamos sabiendo que no le va a molestar.

Las he ordenado más o menos cronológicamente, excepto la de la cabecera de esta entrada que nos muestra la gran familia de Luis y Elena en los tiempos en que mi quinto Jesusín, en manos de un señor con boina que no sé identificar en la fila de en medio y a la derecha, no tendría más de tres años, es decir, en 1955 o 56 más o menos. Reconozco a casi todos sus hijos pero no sé identificar a los parientes mayores y pequeños que aparecen junto a ellos. Supongo que el señor de chaqueta clara que tiene en sus brazos a Felisín, el hijo más pequeño de la Elena, es Roque Martínez, padre de Luis, pero no lo puedo asegurar. Preciosa fotografía de ese concepto de FAMILIA EXTENSA del que hablé en la entrada 81.

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(A propósito de esta foto, recibo carta de Luis Miguel Riaño dándome todos sus pormenores, lo que gustosamente introduzco aquí:

"La foto fue tomada en el verano de 1956 en el noviciado de los Sagrados Corazones de San Miguel del Monte (Burgos), próximo a Miranda de Ebro, en los primeros votos de Carlos Martínez. Fuimos todos en el remolque con un tractor de Luis Martínez desde Anguciana.

De izquierda a derecha y empezando por arriba:
Mimí Martínez, Mari Tere Samaniego, Miguel Angel Martínez, Luis Martínez, Carlos Martínez, Elena Gómez, ¿Prudencio?, Jose Ignacio Martínez y... desconocido (yo creo que es Justo).

Debajo Segundo Gómez con Félix Martínez, Felicias Díez, ¿Vega? Roque Martínez con Jesús Martínez, y Mercedes Olarte.

En el suelo: José Daniel Riaño, Inmaculada Riaño, Pili Triana, Mariano Triana, Luis Miguel Riaño y Pedro Luis Martínez.

Nota: Segundo Gómez y Felicias Díez eran abuelos de Carlos Martínez (padres de la Elena), que tenían la tienda enfrente de la plaza de la fuente. Luego la tienda fue de su hija Purificación Gómez).

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En las dos fotos siguientes tenemos a Ignacio ya con "el buzo" puesto, esa prenda laboral que como vemos ahora, le acompañó desde muy pequeño: desde los días del carro, a los de su primer tractor MASSEY FERGUSON, incluidos los días de fiesta -como se demuestra en la foto en el ruedo de la plaza de toros de Haro el día de las vaquillas de San Pedro, junto a Beni y... ay, no sé decir quien es el de la izquierda, pero me suena, me suena...



La foto de la amistad juvenil con Antonio Mendoza que sigue a continuación nos lleva a un punto del parque infantil en el que curiosamente se han hecho muchas fotos, porque ya va saliendo aquí varias veces.


A mi, sin embargo, me llega mucho más esta otra foto tomada en la amplia "acera al revés" (o sea, más baja que la calzada) que había en lo que en la (entrada n 15) llamé el "salón urbano" de Anguciana, es decir, en la trasera de la tapia de mi casa. Los amigos, Ignacio y Antonio, con traje y corbata, y ellas, Carmina y la Conchi, bien guapas y entalladas en sus abrigos blancos, seguramente a la salida de misa del convento (Carmina parece que lleva un misal bajo el brazo), nos ofrecen una imagen feliz y entrañable del pueblo y de la época.


Como también nos la reitera esta otra foto familiar saliendo de la vieja plaza del pueblo con el kiosko al fondo, en la que Ignacio está flanqueado por su mujer Carmina (también con el misal en la mano / se ve que le gustaba) y su hermana Marisa, y en la que Antonio Mendoza aparece de nuevo, esta vez por detrás.


Y como cierre de este pequeño álbum homenaje, Felicia me envía una foto en la que le vemos vendimiando con Julio, embutido también en su tradicional buzo, ya no con tirantes sino cerrado de arriba, y con su sempiterna sonrisa. Una foto que nos lleva a pensar que la vendimia de este otoño será la primera que se pierda en su vida, pero que hará que le recordemos para siempre entre las mejores cepas del pueblo.

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