martes, 21 de junio de 2011

101. LA POLLA

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No se me asusten Vds, que no va de porno. A poco que uno curiosee en las innumerable páginas eróticas que nos ofrece internet ya se habrá dado cuenta de que la palabra "polla" le lleva en estos momentos una ventaja tremenda a las más recatada "pene" o a la más cachonda "pisha", acercándonos así a la terminología anglosajona en la que el miembro sexual masculino se llama "cock", o sea, "gallo". Los expertos en machismo del lenguaje y terminología de la igualdad de géneros ya nos explicarán por qué nuestro miembro va popularmente en femenino mientras que el de ellas va en masculino, pero ese no es el asunto aquí.

Lo de echar a suertes a ver a quien "le tocaba la polla" (y no me hagan risas de nuevo con el juego de palabras) tenía que ver con un rito que me recordó mi hermana Mercedes ayer mismo en Anguciana. Poco antes de San Juan, fiesta que celebraban mayormente los chiquillos y mozos del pueblo con meriendas y bebidas en el Soto, se echaba a suertes algunos aspectos de la organización, como por ejemplo, quien se iba a encargar de hacer el chocolate, y el mecanismo elegido era tan simple como repartir cartas entre los asistentes y ver a quién le salía el as de oros, carta popularmente conocida en nuestro pueblo como "la polla". Aunque mi recuerdo sea bastante borroso, aún estoy viendo a la Ezequiela, aquella criada de origen burgalés que tuvieron mis padres, hermana de Justo Sáez por más señas, ...aún estoy viendo a la Ezequiela, digo, rodeada de chiquillos y de algunas de sus madres en la gran mesa redonda de nuestro jardín echando las cartas a ver a quien de ellos le tocaba la polla por San Juan.

Que el as de oros sea como un sol y que justo en estos días, el gran astro esté en lo más alto del cielo achicharrándonos con sus calurosos rayos, igual no es más que una casualidad pero es bonito pensar que una cosa tenga que ver con la otra. Y el que quiera encima conectarlo con los significados y sugerencias de la simpática denominación de esa carta de la baraja, tiene todas las posibilidades del mundo para hacer chistes.
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