viernes, 28 de enero de 2011

84. PERSONAJES Y LUGARES

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Sigo con las fotos del álbum de César y pongo hoy las cuatro que a mí más me han gustado, porque confirman mi teoría de que cuando los lugares están marcados por la presencia de personas con carácter, esas personas que adquieren la categoría de "personajes", los lugares adquieren también un carácter o una radiación especial.

Es el caso de la Ascensión, su abuela, más conocida por el cariñoso apodo de "la Tron Tron", y la zona de encrucijada de los caminos que vienen de la ermita, de las bodegas, la calle Carrero (no sé si la habrán cambiado ya de nombre) y hasta de la carretera, es decir, las "traseras del Teñazo". Las cuatro fotos que me ha mandado César de ella están hechas en esa zona, la zona pues, de la Tron Tron, o los dominios de la Tron Tron.

Una zona que tenía su propio lavadero, como vemos en la impagable foto de arriba, donde la Ascensión está metida en el famoso cajón, ese artilugio que usaban las mujeres para protegerse un poco en tan penosa faena.  Muchos reconocerán a las otras dos mujeres y la chiquilla -yo en eso soy más torpe y no sé decir sus nombres, pero a cambio, os llamo la atención sobre las chopas de la carretera que se ven al fondo (árboles de los que me costó encontrar fotos cuando hice el post de la carretera), y la finca triangular entre el grupo de mujeres y las chopas, en el que aún no se habían construido los dos chalets que luego se hicieron y que tienen ya su solera, chalets que vemos en la siguiente foto tomada en el mismo lugar, años después.


En esta foto no están lavando ropa sino limpiando algunas verduras, y además de ver en el centro a nuestro personaje de hoy, vemos también a la Charo de perfil y a la Satur de rodillas, otra mujer importante por aquellos pagos. Los pagos de Minín, los habitantes de la zona entre las bodegas y la ermita.

Más antigua es la tercera foto, en la que la Ascensión posa con su marido delante de la casa y... del carro. Otra  foto más con carro.



Preciosa foto.

En la última que pongo no se le ve la cara a la Ascen, pero da igual. Su identificación con el lugar es lo importante. Es como una casa, como un árbol, como una acequia o un río subterráneo. Como una raíz que siempre estará por allí dando vida a ese lugar.

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martes, 18 de enero de 2011

83. DEL ALBUM DE CESAR FERNANDEZ

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Primero fue mi prima Elvira Diez del Corral, luego Miguel Angel Marcotegui, más tarde Maite Yusta y últimamente, quien me ha enviado un montón de fotos de Anguciana, ha sido César Fernández. Todas tienen un gran valor humano y me da bastante apuro dejar algunas sin poner o incluso comentarlas indebidamente. De todos modos me gustaría que las entradas de este blog tuvieran siempre alguna cohesión, algún tema que les sirviera de marco o referencia reflexiva. Algunas de las primeras fotos que me envió César ya las he utilizado para ilustrar la idea de que los pueblos son el paraíso de los niños o el lugar de la familia extensa. Pero como me ha enviado tantas y algunas de ellas ya las he apartado para nuevos temas, hoy simplemente pongo una selección y como en los casos anteriores les doy como título "Del álbum de..."

La primera de ellas, la que he puesto arriba es la preferida del remitente. Un gran grupo de niños de vuelta de una romería de San Juan en el Soto. (Podría haber ido en el post del "pueblo y los niños" pero me la envió después de publicar aquel). En su álbum, cómo no, también hay fotos de procesiones, así que aquí van otras dos:



"Poniendo palos de caparrón", podría ser el título de esta otra espléndida foto, compuesta como un viejo cuadro costumbrista:


La foto siguiente la he seleccionado por el cariño que siempre tuve a Isidro, quien aparece a la derecha de la foto trabajando con una morisca. Isidrín, como siempre le llamábamos, se hizo muy amigo nuestro un verano en que nos acompañó a cazar gorriones con linterna y carabina en las choperas de las huertas. Era una técnica de lo más divertida: se trataba de encontrar en la espesura de las hojas el pecho blanco de los gorriones dormidos en las ramas y apuntarles con la linterna pegada al punto de mira de la chimbera. Isidrín tenía un ojo de lince para localizarlos y un entusiasmo de lo más contagioso cada vez que los descubría. Qué estupendos ratos pasamos.


La foto anterior y esta otra que viene a continuación tienen en común, la presencia de Carmelo, hermano mayor de Isidro, y la de uno de los viejos carros que eran una constante en el pueblo. Se podría hacer un álbum o un post de "fotos con carros". Sería precioso y daría una imagen del paisaje real de la Anguciana anterior a los coches. También en esta foto vemos otra labor agrícola relacionada con los caparrones,  pero lo que hace Justo en este caso es pasarlos por la criba. Si no me equivoco creo que la foto está hecha en la vieja caseta que tenían casi al final de las huertas.


En otra de las fotos que me manda César, podemos ver a Nisio, de quien hablaba en el post de la posada. Junto a él, Capita padre e hijo, sentados en un banco particular junto al parque, justo donde vivían los tres.




Y para concluir esta pequeña selección, pongo otra foto curiosa, la de cuatro jóvenes (entre ellos el padre de César, abajo a la derecha) posando delante del viejo cartel que había a la entrada del pueblo. Qué letras más bonitas tenía.

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miércoles, 12 de enero de 2011

82. CON VUELTA

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Hace unas semanas (a finales del 2010) en su sección de imágenes para el recuerdo, el periódico La Rioja  publicó una fotografía antigua y familiar de Anguciana: la de la familia Mendoza trabajando junto a la trilladora en las eras. La foto la había remitido Ezequiel García, quien ya me habían dicho que atesora buenos recuerdos fotográficos del pueblo. Como los periódicos son cosa de un día, los recortes se pierden con facilidad y el papel se amarillea pronto, rescato esa fotografía para este blog con supuesto permiso y seguro agradecimiento a Ezequiel, el diario digital de La Rioja y los fotografiados.
El pie de foto del periódico decía que era una imagen de los cincuenta pero por la edad de los dos hermanos Mendoza yo creo que es más bien de los sesenta.